Cultiva tu mente.- Nunca es demasiado tarde para aprender. Ahora es cuando puedes descubrir y sorprenderte de lo bonito que puede ser aprender cosas nuevas que te interesen. De la misma manera que cuidamos de nuestro corazón, también hemos de cuidar de nuestra mente. Cuanto más utilicemos la cabeza, lo más probable es que disfrutemos más tiempo de nuestras capacidades y en mejores condiciones.
> Cada persona tiene su propio ritmo de aprendizaje. Dependerá de nuestra capacidad, esfuerzo, ganas, curiosidad y dedicación. No se trata de correr mucho, se trata de disfrutar.
> Piensa en lo que te gusta o gustaba y no pudiste hacer. Aprender no sólo es estudiar. Aprender puede ser cantar, bailar,... Aunque aparte de esto, saber utilizar un poco el ordenador, por ejemplo, te acercaría a tus nietos, a personas que tienes lejos. Busca en tu ayuntamiento, o en los servicios sociales, o en el club, o en tu centro de salud, información sobre qué cosas se pueden hacer.