Ministerio de Educcación, Política Social y DeporteseparadorCruz Roja Española - Ser Cuidador

Inicio > Ayuda > Ayudas personales > El duelo
Letra pequeaLetra normalLetra grande Imprimir

EL DUELO

El duelo

Botón El duelo (pérdida de un ser querido)

El duelo es el conjunto de reacciones de tipo físico, emocional y social que se produce por la pérdida de una persona querida. Es la reacción normal después de la muerte de un ser querido y supone un proceso más o menos largo y doloroso de adaptación a la nueva situación.

Elaborar el duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la pérdida, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que comporta.

La intensidad y duración del duelo depende de muchos factores: tipo de muerte (esperada o repentina), de la intensidad de la unión con el fallecido, de las características de la relación con la persona perdida (dependencia, conflictos, ambivalencia), de la edad. La duración del duelo por la muerte de una persona muy querida puede durar entre 1 y 3 años.

A pesar de que cada duelo, como cada persona, es único, existen algunas reacciones comunes, que suelen aparecer después de una pérdida:

Botón Negación / incredulidad.

¡No puede ser verdad! ¡No es más que una horrible pesadilla! Piensas y actúas como si tu ser querido continuara vivo. Suena el teléfono y, por un instante, piensas que es él. No has perdido la esperanza de que vuelva. Necesitas tiempo.

Botón Insensibilidad.

Es como si le estuviese pasando a otro/a. Nada parece real, te sientes embotada, como un autómata, incapaz de reaccionar. Este aturdimiento te ayuda a ir asimilando la dura realidad.

Botón Enojo /rabia /resentimiento.

¿Cómo me dejas ahora con todo lo que te necesito? ¡Todos siguen viviendo como si nada hubiera pasado! Estás rabioso contra todos y contra todo. El resentimiento forma parte de tu dolor y es algo normal. No luches contra él. A medida que tu dolor se vaya calmando ira disminuyendo.

Botón Tristeza.

Siento una pena muy grande y todo me hace llorar. La tristeza es el sentimiento más común. Puede tener muchas expresiones: llanto, pena, melancolía, nostalgia. Date permiso para estar triste, para llorar. No te preocupes si lloras mucho o poco; el llanto no es la medida de tu amor, sino parte de tu propia expresividad.

Botón Miedo / angustia.

Estoy asustado/a ¿qué va a ser de mí? Te sientes inquieto/a, confuso/a, desamparado/a, desesperado/a. Tienes miedo de volverte loco/a. Estos sentimientos tan intensos y tan desagradables son algo natural.

Botón Culpa / autorreproches.

El duelo

Si al menos hubiera sido más cariñoso/a, llamado antes al médico, tenido más paciencia o le hubiera dicho más a menudo lo que le quiero... El pasado no puede cambiarse y ya tienes bastante sufrimiento como para castigarte de esta manera. No olvides hacer también una lista con todo lo que hiciste por tu ser querido.

Botón Soledad.

Me siento tan solo/a ahora. Es como si el mundo se hubiera acabado.

Son tantas cosas vividas y compartidas juntos que vas a necesitar tiempo para aprender y acostumbrarte a estar sin él o ella.

Botón Alivio.

Gracias a Dios que todo ha terminado. El final de una larga y dolorosa enfermedad o relación se pueden vivir con una sensación de alivio y descanso.

Botón Sensación de oír o ver al fallecido

Me parece que me sigue llamando por la noche. El otro día me pareció verlo entre la gente. Son sensaciones pasajeras absolutamente normales después del fallecimiento de una persona querida.

Botón Ambivalencia / cambios de humor

Hace un momento me sentía agradecido a mis amigos por su ayuda y ahora estoy enfadado con todos. Puedes estar tranquilo/a en un momento dado y alborotado/a en el instante siguiente. Los sentimientos pueden ser cambiantes y contradictorios. Acéptate así, imprevisible.

> Aceptar la pérdida

Aunque sea la cosa más difícil que has hecho en toda tu vida, debes llegar a aceptar esta dura realidad: tu ser querido ha muerto y no va a regresar . Aceptar con la cabeza es fácil, sabes que ha muerto. Lo difícil es aceptar con el corazón. Es muy normal un tiempo (pueden ser meses) en el que te niegues o te rebeles contra la dura realidad. Date tiempo. Hablar de tu pérdida, contar las circunstancias de la muerte, visitar el cementerio o el lugar donde se esparcieron los restos... Todo esto te puede ayudar poco a poco, y con mucho dolor, a ir aceptando el hecho de la muerte. Sabrás que has podido dar este paso, cuando pierdas toda esperanza de recuperar a tu familiar o amigo, será el momento de la verdadera despedida Aceptar la pérdida puede resultar especialmente difícil si la muerte fue inesperada o violenta, si estabas lejos cuando ocurrió y no pudiste participar en los ritos funerarios, si no se recuperó el cadáver, si se trata de la muerte de un niño...

> Sentir el dolor

Necesitas también sentir el dolor y todas las emociones que le acompañan: tristeza, rabia, miedo, impotencia, desesperación, culpa. Habrá personas que te dirán: Tienes que ser fuerte . No les hagas caso. No escondas tu dolor.

El duelo

Comparte lo que te está pasando con tu familia, amigos de confianza... No te guardes todo para ti mismo por miedo a cansar o molestar. Busca aquellas personas con las cuales puedes expresarte tal y como estás. Si no quieres compartir o mostrar tus emociones a otros, no tienes porque hacerlo, pero debes buscar otras maneras de dar salida y vivir tus emociones en privado.

> Aprender a vivir sin esa persona

Recuerda que hay tiempo para todo, para sentir y vivir el duelo, pero también para hacer, para ocuparte de las muchas actividades de la vida cotidiana. Aunque sientas que el mundo se ha parado para ti, también es cierto que la vida sigue con sus muchas y quizás nuevas exigencias. Una actitud adecuada sería aquella que busca un cierto equilibrio entre el sentir y el hacer. Así, hacer el duelo significa también aprender a vivir sólo/a, aprender a tomar decisiones por ti mismo/a, aprender a desempeñar tareas que antes hacía el fallecido, aprender nuevas formas de relación con la familia y amigos, aprender un nuevo sentido del mundo y de uno mismo...

> Recuperar el interés por la vida y por los vivos

Llega un momento en que sabes que es necesario soltar el dolor y el pasado . La vida te espera llena de nuevas posibilidades. No hay nada malo en querer disfrutar, en querer ser feliz, en querer establecer nuevas relaciones. En realidad, el corazón herido cicatriza abriéndose a los demás.

> Duelo resuelto

Podemos decir que hemos completado un duelo cuando somos capaces de recordar al fallecido sin sentir dolor, cuando hemos aprendido a vivir sin él o ella, cuando hemos dejado de vivir en el pasado y podemos invertir de nuevo toda nuestra energía en la vida y en los vivos.