Movilización de la persona hacia un lateral de la cama
. En primer lugar, deberemos situarnos en el lado de la cama hacia el cual vamos a trasladar a la persona dependiente.
Habitación con la cama articulada en lugar preferente. Ambiente alegre. Persona tumbada de costado en la cama. Silla de ruedas próxima. El cuidador entrando en la habitación en actitud de saludo.
Colocaremos un brazo debajo del hombro de la persona, sujetándolo sobre la axila opuesta.
. Después, el otro brazo lo pondremos por debajo de la cadera. De esta manera podremos desplazar a la persona hacia nosotros
Hay que tener siempre presente que el movimiento hay que hacerlo con cuidado hacia la posición deseada.
Movimiento de Decúbito Supino (acostado boca arriba en la cama) a Decúbito Lateral (acostado de lado en la cama)
Habitación con la cama articulada en lugar preferente. Ambiente alegre. Persona tumbada de costado en la cama. Silla de ruedas próxima. El cuidador entrando en la habitación en actitud de saludo.
En primer lugar, se desplaza a la persona hacia el lado de la cama contrario al decúbito deseado, para que al girarlo quede la persona en el centro de la cama.
Antes de nada, debemos colocarnos en el lado de la cama hacia el que va a girar la persona dependiente.
. Le pediremos que extienda el brazo hacia el lado que va a girar el cuerpo y que flexione el otro brazo sobre su pecho.
También, le indicaremos que flexione la rodilla del miembro que va a quedar por encima.
A continuación colocaremos uno de nuestros brazos por debajo del hombro y el otro por debajo de la cadera.
Giraremos con mucho cuidado a la persona hacia el lado en que nos encontramos, dejándole colocado en decúbito lateral.
NOTA: En la posición de Decúbito Lateral tenemos que tomar algunas precauciones con las orejas, hombros, codos, etcétera, para que no se produzcan úlceras por presión.
Forma de sentar o incorporar a la persona en la cama
Habitación con la cama articulada en lugar preferente. Ambiente alegre. Persona tumbada de costado en la cama. Silla de ruedas próxima. El cuidador entrando en la habitación en actitud de saludo.
Para sentar a una persona en la cama, si ésta es articulada (como son prácticamente todas) basta con levantar la cabecera de la cama con el mando eléctrico o dar vueltas a la manivela correspondiente hasta que la elevación de la cama tenga la posición adecuada y la persona se encuentre cómoda y en una postura correcta.
Para levantarle los hombros , deberemos colocarnos a un lado de la cama a la altura de la cabeza de la persona.
Flexionaremos y apoyaremos una de las piernas en la cama y pasaremos la mano por detrás de los hombros de la persona dependiente, balanceando nuestro cuerpo hacia atrás y bajando la cadera verticalmente de forma que el peso pase de la pierna de delante a la de atrás. Deberemos tener en cuenta que la fuerza hay que hacerla con la pierna flexionada y siempre tener la espalda recta.
En primer lugar, adelantaremos un brazo, el más próximo a la cabecera, y rodearemos los hombros de la persona, y el otro lo coloca en la cadera más lejana de la persona.
Con esta misma mano, hacemos que la cadera y las piernas giren de modo que queden colgando del borde de la cama.
Con el otro brazo ayudaremos a erguir el tronco y mantendremos el pie en dirección al movimiento.
En el momento en que se ha sentado, debemos colocarle la bata y las zapatillas.
Pasar a la persona de la cama a la silla de ruedas
Habitación con la cama articulada en lugar preferente. Ambiente alegre. Persona tumbada de costado en la cama. Silla de ruedas próxima. El cuidador entrando en la habitación en actitud de saludo.
La persona dependiente se sentará al borde de la cama y se pondrá, con nuestra ayuda, la bata y las zapatillas.
Lo primero que hay que hacer es fijar las ruedas y comprobar que la silla no se mueva. Si la cama está muy alta colocaremos un escalón que sea firme y que tenga una superficie suficiente para que la persona se mueva sin caerse.
Si la persona dependiente no puede hacer por sí misma los movimientos necesarios para sentarse al borde de la cama, le ayudaremos de la manera indicada en la forma de sentar al dependiente en el borde de la cama.
Nos situaremos frente a la persona dependiente y avanzaremos el pie que está más próximo a la silla.
Indicaremos a la persona que ponga sus manos en nuestros hombros, mientras le sujetamos por la cintura.
La persona dependiente deberá; poner los pies en el suelo y entonces deberemos sujetar con nuestra rodilla más avanzada la rodilla correspondiente de la persona dependiente para que no se doble involuntariamente.
Entonces giraremos junto con la persona dependiente y, una vez colocado frente a la silla, flexionaremos las rodillas de forma que la persona pueda bajar y sentarse en la silla. Cuando la silla no es de ruedas se procede en la misma forma, pero el peligro de que la silla se mueva es inferior.
Es muy importante utilizar nuestro cuerpo como contrapeso del dependiente.
Nos situaremos frente a la persona dependiente y avanzaremos el pie que está más próximo a la silla.
Movimiento de incorporación en la silla
> Incorporándolo desde la parte posterior de la silla
Habitación con la cama articulada en lugar preferente. Ambiente alegre. Persona tumbada de costado en la cama. Silla de ruedas próxima. El cuidador entrando en la habitación en actitud de saludo.
Trataremos de realizar un agarre consistente y estable con los antebrazos y con nuestras manos deberemos presionar la pelvis de la persona.
Deberemos tener nuestro peso cerca del cuerpo de la persona dependiente.
Realizamos la fuerza con las piernas que deberán estar flexionadas, inclinando el cuerpo hacia delante.
> Incorporándolo desde delante
Habitación con la cama articulada en lugar preferente. Ambiente alegre. Persona tumbada de costado en la cama. Silla de ruedas próxima. El cuidador entrando en la habitación en actitud de saludo.
Después, deberemos presionar con la rodilla y realizar el contrapeso del cuerpo.
Comprobar en primer lugar que nuestras piernas están flexionadas.
NOTA: Cuando el peso de la persona dependiente es elevado o en situaciones difíciles, deberemos pedir ayuda y realizar la técnica entre dos personas.
Levantarlo del suelo
Habitación con la cama articulada en lugar preferente. Ambiente alegre. Persona tumbada de costado en la cama. Silla de ruedas próxima. El cuidador entrando en la habitación en actitud de saludo.
Una vez que tenemos ayuda, deberemos sujetar a la persona con una toalla por debajo de las axilas.
. Es natural que, al ver a una persona en el suelo, corramos en su auxilio. Deberemos aprender, en esta situación, a no precipitarnos y, sobre todo, a buscar ayuda.
Utilizaremos el contrapeso del cuerpo y bloquearemos las piernas de la persona dependiente entre las nuestras.
NOTA: Esta técnica sólo la utilizaremos en personas de poco peso.